Una hidrolimpiadora, un equipo de agua caliente y una máquina de vapor responden a necesidades distintas. Aquí puede orientar la elección según la suciedad, la superficie y el tiempo de trabajo.
Dos formas de limpiar superficies exteriores
La hidrolimpiadora combina caudal y acción mecánica del chorro; el agua caliente puede ayudar con determinadas grasas. Un equipo de vapor para exteriores añade acción térmica y ajuste del chorro. Ninguna técnica sirve automáticamente para todos los revestimientos.
- Presión: comparar caudal y presión durante el trabajo.
- Agua caliente: revisar temperatura útil, suministro y calentamiento.
- Vapor: comprobar autonomía, mangueras y reacción del soporte.
Datos necesarios para estudiar el equipo
Describa los materiales, el acceso, el agua disponible, la alimentación eléctrica y el número de operarios. Las páginas de cada familia detallan sus criterios. La disponibilidad de un modelo concreto se confirmará tras revisar su documentación técnica.