Para elegir una hidrolimpiadora profesional hay que valorar el caudal y la presión durante el trabajo, no solo la presión máxima de la ficha. La alimentación y el ritmo de uso condicionan el equipo.
Comparar las prestaciones útiles
Relacione el caudal y la presión de servicio con la boquilla, la longitud de manguera y el aporte de agua. Un motor eléctrico puede ser adecuado donde existe suministro suficiente; una configuración autónoma exige revisar otras condiciones de uso y mantenimiento.
- Caudal y presión de servicio indicados en condiciones comparables.
- Agua, energía, movilidad y horas de funcionamiento previstas.
- Repuestos de desgaste, manuales y procedimiento de asistencia.
Cuándo estudiar el agua caliente
Para algunas grasas y suciedades persistentes, una hidrolimpiadora de agua caliente puede aportar una ventaja. La potencia de calentamiento, el consumo y el mantenimiento deben estudiarse aparte. Para ciertas cubiertas y fachadas conviene examinar también la alternativa de vapor con presión ajustable.